¿Delantales? Ya no: chalecos antibalas

¿Delantales? Ya no: chalecos antibalas

La sucesión de hechos que provocaron la muerte por armas de fuego de decenas de niños estadounidenses ha dado origen a una nueva industria: la fabricación de chalecos antibalas para escolares. Una compañía de Denver, Colorado, la Elite Sterling Security, ha vendido 300 en los dos últimos meses y ya acumula dos mil pedidos de familias residentes en distintos puntos del país (www.guar dian.co.uk, 26/4/13). La empresa está negociando con más de una docena de escuelas del Estado la venta de versiones reducidas de tales defensas al uso militar que los niños colgarían en el aula y se pondrían en caso de peligro.

Los padres tienen bien presente la masacre de Newtown del 14 de diciembre del año pasado: Adam Lanza, con un rifle Bushmaster 223, disparó 154 balas contra un grupo de escolares segando la vida de veinte de ellos y la de seis adultos y una última bala con una pistola Glock de 10 mm para suicidarse: 155 proyectiles en sólo cinco minutos (www.sa lon.com, 28/3/13). Barry Tull, director de la escuela preparatoria de Worcester, ubicada en el Maryland rural, ha desplegado 80 escudos antibalas en las aulas “disfrazados” de pizarras blancas. El proyecto de enmienda que restringe la venta de armas a civiles presentado al Congreso por Obama –con medidas, entre otras, como la prohibición de comerciar armas de asalto– fracasó en el Capitolio y las familias y los enseñantes toman precauciones.

La empresa que proporcionó el equipo de la escuela de Worcester es la Hardwire, “que ha vendido ‘pizarras blancas’ similares a establecimientos escolares de North Dakota, Pennsylvania y California”, agrega The Guardian. El chaleco antibalas escolar pesa unos cuatro kilos, cuesta convencer a los niños de que lo porten, pero cuando lo llevan en la espalda, los más pequeños tienen el cuerpo prácticamente cubierto. La Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) arguye que es mejor el sistema de guardias armados. Este poderoso lobby ha hecho lo suyo para bloquear el proyecto en el Congreso. Desde hace tiempo.

Una investigación conjunta del diario The Guardian y la Sunlight Foundation llegó a esta conclusión: 43 de los 45 senadores que torpedearon las medidas de control de armamentos recibieron “donaciones” de la NRA (www.guardian.co.uk, 19/4/13). Por otra parte, la NRA viene aportando desde 1990 más de 800.000 dólares a las campañas electorales de 40 senadores que votaron contra la enmienda (//sunlight foundation.com, 18/12/12).

La documentación analizada por la Sunlight muestra que lo sucedido en Newtown provocó una recaudación record de aportes voluntarios a la NRA: 2,7 millones de dólares en efectivo sólo en enero y febrero de este año. Hay gente a la que le gusta disparar.

Otros dos grupos, Propietarios de Armas de EE.UU. y la Asociación Nacional por el Derecho a las Armas, tal vez incluso más extremistas que la NRA en la materia, también procuran: el senador Ted Cruz, uno de los republicanos más duros contra la enmienda, ha recibido 9000 y 5000 dólares respectivamente de cada uno de esos clanes. Algunos sobornos llegan por vías menos directas. El senador Jeff Flake, que se opuso al control de armas en el último minuto, recibió en el 2012 cinco mil dólares del Proyecto Madison, una congregación de derecha muy activa que en su programa considera prioritario el derecho a poseer pistolas y ametralladoras de todo calibre y nivel.

The Guardian señala que, aunque las sumas “donadas” son relativamente pequeñas, indican el grado de importancia que cada grupo atribuye a los diferentes medios de contrarrestar cualquier intento de coartar la posesión de armas. La NRA invirtió más de 8,5 millones de dólares durante la reciente campaña electoral en propaganda por televisión y llamados telefónicos. El análisis de la Sunlight Foundation establece que, después de la matanza de Newtown, la NRA promovió una campaña contra el control de la venta de armas al menos por cinco empresas de televisión.

El presiente Obama reaccionó airadamente contra los senadores que rechazaron la propuesta de enmienda y los acusó de ceder al cabildeo de los grupos proarmas y de obturar la mejor posibilidad en una década de controlar su venta. Incluso algunos republicanos moderados y cuatro demócratas bloquearon un acuerdo bipartidista por el cual se hubiera ampliado la investigación de antecedentes de los compradores por Internet y en las exposiciones del ramo.

Patricia Maisch, sobreviviente de la masacre de Tucson que segó la vida de seis personas en enero del 2011, estaba en la galería del Senado acompañando a los familiares de las víctimas de Newtown. Recibió el rechazo del proyecto con el grito de “¡Vergüenza para ustedes!” y la policía la sacó del Capitolio (www.huffington post.com, 17/4/13). Una mayoría de la opinión pública estadounidense está a favor del control de armas, pero el pueblo es una cosa y los representantes que elige, otra.

Siria: Al Qaida a la cabeza de la oposición contra Al Assad

Siria: Al Qaida a la cabeza de la oposición contra Al Assad

La guerra contra el dictador sirio no carece de curiosidades. Los países árabes amigos de Occidente que apoyan su derrocamiento tratan de financiar al Ejército Sirio Libre ante el creciente dominio de Al Qaida en el campo de operaciones. El grupo terrorista Jabhat al Nusra, la principal formación jihadista armada en Siria, anunció que conjuntará sus fuerzas con las de “Al Qaida en Irak” (AQI) “para ayudar a nuestros hermanos oprimidos en Siria”. “Los hijos del Frente Al Nusra renovamos nuestro compromiso con el sheik de la Jihad Ayman al Zawahiri y le declaramos nuestra obediencia” (Le Monde, 10/4/13). Ayman al Zawahiri, comandante en jefe de Al Qaida, es el sucesor de Osama bin Laden y planea instaurar un Estado islámico en Siria cuando Al Assad caiga. El nuevo agrupamiento se llamará “Al Qaida en Irak y el Levante”.

El jefe de la rama iraquí de AQI, Abu Bakr al Baghdadi, confirmó que el Frente Al Nusra fue fundado por elementos llegados de Irak, donde lucharon contra la ocupación de la OTAN con la bendición del régimen sirio, que por entonces alentaba a los jihadistas a combatir en Irak. Pero un boomerang es un boomerang. Bien lo conocen los talibán que EE.UU. alimentó de todos los modos posibles contra la invasión rusa de Afganistán y que, cumplida la misión, no tardaron a su vez en ser expulsados del poder. Por Estados Unidos.

El tipo de oposición armada que se está creando en Siria preocupa a sus vecinos árabes y no sólo. Jordania, que hasta hace dos meses mantenía una actitud pasiva por temor a que el terrorismo se hiciera presente en su territorio, pasó a convertirse en abastecedora de armas a los rebeldes moderados por la frontera sur de Siria. Qué casualidad: contemporáneamente, recibía de Arabia Saudita más de mil millones de dólares (www.guardian.co.uk, 14/4/13). Pero no sólo Riad y Amán participan en esta empresa. “Algunos Estados del golfo, Gran Bretaña y EE.UU. han aumentado aceleradamente su apoyo a determinados sectores rebeldes a fin de frenar los avances de los grupos vinculados con Al Qaida”, señala además The Guardian. ¿Entonces a quién combaten en Siria, a Al Assad o a Al Qaida?

Hay razones, claro. A fines del año pasado, más de cien organismos civiles y militares de la oposición firmaron una declaración expresando su solidaridad con Jabhat al Nusra (www.telegrahp.co.uk, 10/12/12) y rechazando la decisión estadounidense de declararla una organización terrorista (www.state.gov, 11/12/12). Luego de este anuncio del Departamento de Estado, numerosos batallones rebeldes manifestaron idéntica solidaridad (www.microsofttranslator.com, 7/3/13): su proclama subrayaba el rechazo a la intervención estadounidense “porque todos somos Jabhat al Nusra” Se explica: los avances militares más importantes contra el régimen sirio son atribuibles a estos jihadistas, ahora aliados con Al Qaida, que están mejor armados, mejor entrenados y van al frente en los ataques. Hace meses que se informa que constituyen la fuerza militar más importante de la oposición (www.mcclatchydc.com, 3/1/13).

El Consejo Nacional Sirio, reconocido oficialmente por EE.UU., Rusia y otros países como representante legítimo del conjunto de la oposición, se ha visto superado por lo que sucede en la guerra misma. Hillary Clinton, cuando fungía como secretaria de Estado, reconoció una vez que Al Qaida y otros grupos que figuran en la lista de grupos terroristas “están de nuestro mismo lado en Siria y ayudan a los rebeldes” (www.infonews.com, 1/3/12). Se estima que un grupo de Al Qaida que participó en el derrocamiento de Khadafi fue transportado a la región en aviones de la OTAN e infiltrado en Siria. Pero la nueva situación ha cambiado las apuestas, creando un estado de cosas de suma complejidad para Occidente.

Analistas como John Glass consideran que el esfuerzo de socavar la ayuda a los grupos afines a Al Qaida –los rebeldes más efectivos desde el punto de vista militar– no pondrá fin a ese conflicto interno de la oposición ni al régimen de Al Assad. “La política de ayudar sólo a los rebeldes amigos –señala– ha prolongado por demás el conflicto, empeorado la crisis humanitaria y ayudado a promover a Al Qaida en Siria” (y) no se puede confiar en que los regímenes de Arabia Saudita y Jordania ayudarán realmente a los moderados que luchan por la ‘democracia’ post Al Assad” (www.antiwar.com, 15/4/13). Mientras esto se dirime en relación con el campo opositor, se asiste a una paradoja de proporciones: Al Assad convertido en campeón de la lucha contra Al Qaida y otras organizaciones terroristas que figuran en la lista negra del Departamento de Estado.

Kim Jong-un, macho norcoreano

El autócrata de Corea del Norte viene lanzando improperios contra Corea del Sur y EE.UU. cada día o cada dos, anunció la anulación de todos los pactos de no agresión con Corea del Sur, declaró el estado de guerra con su vecino sureño, amenazó con hacer de Hawai una montaña de cenizas y hasta alcanzar con sus misiles la costa oeste estadounidense. Su furia fue desatada, como todos los años, por las maniobras militares conjuntas de Washington y Seúl en el Mar de China. Esas bravuconadas son repetitivas, excepto por los actos mencionados.

El gobierno surcoreano manifestó que respondería con creces a cualquier ataque, EE.UU. reforzó su presencia en las maniobras enviando un destructor y bombarderos con capacidad nuclear, pero pocos toman en serio a Kim Jong-un. La población de Seúl realiza con tranquilidad habitual sus tareas diarias (www.guardian.co.uk, 1/4/13), ya lo escuchó vociferar lo mismo una y otra vez, y la Casa Blanca supone que no pasará de esa retórica. Es que a pesar de que Pyongyang habría realizado un ensayo nuclear subterráneo en febrero último y ensayó con éxito un misil satelital en diciembre del 2012, padece un detallito: es prácticamente seguro que carece de la tecnología necesaria para cumplir los propósitos del “plan de guerra” que, se dice, preparó el mismo Kim Jong-un.

Trascendió también que las paredes del salón de guerra del autócrata están cubiertas de mapas que señalan como objetivos a Guam, Hawai y ciudades estadounidenses situadas al borde del Pacífico. Los especialistas indican que difícilmente podrá Corea del Norte poseer cabezas nucleares del tamaño que permita usarlas en un misil. Estiman que tampoco podrá alcanzar esos blancos con misiles corrientes. James Hardy, experto en Asia del Pacífico, manifestó a la CNN que “a menos que haya habido un viraje milagroso en las fuerzas estratégicas de Corea del Norte, hay poca o ninguna posibilidad de que pueda lanzar un misil a Guam, Hawai o cualquier sitio fuera de la península de Corea donde hay tropas estadounidenses estacionadas” (//globalpu blicsquaree.blogs.cnn.com, 28/3/13).

Es cierto que Pyongyang desarrolló un misil Taepodong-2 que, en teoría, podría alcanzar a Alaska, pero cuando lo probó por primera vez cayó al mar a los 40 segundos, lo cual habla del pobre nivel tecnológico del país. Corea del Norte prosigue su programa de producción del Unha-3 que utilizó para lanzar un satélite al espacio. Pero los fracasos anteriores de este logro fueron muchos y el misil sólo estaba destinado a atravesar la atmósfera. Para llegar a los objetivos declarados, simplemente no sirve (www.washingtonpost.com, 29/3/13).

Kim Jong-un definió la nueva estrategia en una reunión plenaria del comité central de gobernante Partido de los Trabajadores: reestablecer la economía norcoreana y, con esa finalidad, ampliar el programa nuclear para ahorrar inversiones en armas convencionales. Un alto funcionario de su gobierno declaró que las armas nucleares “son la vida de la nación” y que “no se negociarán ni por miles de millones de dólares” (Reuters, 31/3/13). Corea del Norte anunció el martes que reanudaría el funcionamiento de un reactor nuclear que produce plutonio, pero un alto funcionario (estadounidenses) predijo que Pyongyang se echará atrás: “Los norcoreanos quieren que la comunidad internacional los alimente, les suministre petróleo para que sus fábricas funcionen y llene sus cuentas bancarias. Si Corea del Norte fuera autosuficiente, tendríamos un problema mucho más grave” (www.nytimes.com, 2/4/13).

Se oyen, no obstante, algunas voces pesimistas. El general James D. Thurban, comandante en jefe de las tropas estacionadas en Corea del Sur, manifestó que la situación es “tensa, volátil y peligrosa” (//abcnews.go.com, 2/4/13). El Pentágono estaría preparando una estrategia en el caso improbable de que Kim cumpla lo que anuncia, pero lo que más preocupa es la posibilidad de que Pyongyang infiltre los grupos de refugiados norcoreanos: son unos 3,5 millones en China y otros 2,5 millones eventualmente se trasladarían al sur del país vecino. “Sería un desastre humano que nunca experimentamos, habría tantos refugiados, sería una pesadilla el intento de alejar a los civiles del campo de batalla”, afirmó el general (R) Russel Howard (www.csmonitor.com, 29/3/13).

El significativo silencio de China ante la situación debería tranquilizar al general Howard. Siempre ha disgustado a Beijing que Pyongyang se envuelva en retóricas de guerra con EE.UU. y ha intervenido más de una vez a fin de moderar a Kim. Para los expertos, esa mudez refleja la molestia creciente de China por la repetición de estos episodios, en particular el que tiene lugar actualmente. Hasta tal punto es así que se muestra menos irritada por las maniobras militares conjuntas Corea del Sur/EE.UU., cuyo objetivo no es precisamente Corea del Norte. Sobre este punto, los chinos no se engañan.

Obama iguala las deportaciones sumadas de más de un siglo

Esto ocurrirá en el 2014 si la actual tendencia sigue en pie, según un informe reciente de la Universidad de California, Merced (//stopdeportationsnow.blogspot.mx, 25-1-13). Un total de 2,1 millones de inmigrantes ilegales fueron deportados por los sucesivos gobiernos de EE.UU. en el período 1892-1997. En el 2014 el presidente Obama habrá deportado en sólo seis años el mismo número de los que sufrieron idéntico trato a lo largo de 105.

El informe señala que en el 2011 fueron expulsados 188.382 extranjeros por la comisión de delitos: casi el 25 por ciento después de cumplir alguna condena relacionada con drogas, otro 23 por ciento por infracciones de distinto tipo y un 20 por ciento por infringir las leyes migratorias. “El Departamento de Seguridad Interior no es muy específico sobre estas penalidades, pero sabemos que los delitos relacionados con la droga incluyen la posesión de marihuana; las infracciones, incluso el manejar con exceso de velocidad, y los delitos en materia de inmigración, la entrada ilegal y su repetición”. El documento indica asimismo que una parte ingente de los extranjeros deportados desde mediados del 2012 son padres de niños nacidos en los EE.UU.

Esto crea una multitud de problemas familiares, en especial cuando uno de los cónyuges reside legalmente en EE.UU. y el otro no. ¿Con quién se quedan los hijos? La pregunta se repite amplificada cuando padre y madre son deportados. Según un informe del Centro de Investigación Aplicada (CEA), “hay al menos 5100 niños que actualmente viven en hogares sustitutos a quienes se les impide unirse a sus padres deportados o detenidos. Si nada cambia, quince mil más enfrentarán un destino similar en los próximos cinco años” (//noticias.univision.com, 10-1-12). Sólo en California su número asciende a 875.

El CEA estima que fueron deportados más de 46.000 padres de niños estadounidenses en el período de enero a junio del 2012 y que no pocos son abandonados a su suerte (www.americanpro gress.org, 21-8-12). Seth Wessler, autor del informe, había señalado que luego de investigar un año, “encontramos que uno de los efectos colaterales más preocupantes (de las deportaciones) es que muchos niños ahora están separados de sus padres, a veces para siempre. A veces nunca vuelven a verlos” (www.democracynow.org, 10-11-11). Agregó que hay padres que ni idea tenían de dónde estaban sus hijos, sólo sabían que los tenían familias sustitutas.

La vigilancia de los extranjeros que ingresan a EE.UU. y la detención y deportación de inmigrantes ilegales es “la prioridad más alta del gobierno federal”, anota un informe reciente del Instituto de Políticas de Migración (IPM) (www.migrationspolicy.org, enero 2013). La Casa Blanca destina más fondos a la aplicación de las leyes inmigratorias que a todas las demás actividades de cumplimiento de la ley juntas. El gobierno Obama invirtió alrededor de 18 mil millones de dólares en el control de la inmigración en el 2012.

Más de la mitad de todos los procesos de nivel federal están relacionados con infracciones a las leyes de inmigración. Como informó The New York Times, el Departamento de Seguridad Interior, que también se ocupa de estas situaciones, “ha incoado más casos en los tribunales que todos los organismos de aplicación de la ley del Departamento de Justicia juntos, incluidos el FBI, la Agencia Antidrogas y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos. El gasto total de estos organismos ascendió a 14 mil millones de dólares según cifras oficiales” (www.nytimes.com, 7-1-13), es decir, cuatro mil millones de dólares más. Es que hace falta mucho dinero para causar muchas tragedias.

El presidente Obama insistió en su campaña electoral y reitera ahora que es preciso una política de inmigración más justa, pero se ha jactado de que las deportaciones han dado más seguridad a la población estadounidense. El número de inmigrantes expulsados ascendió a 410.000 en el año fiscal 2012 y muchos de ellos lo fueron sin la orden judicial del caso. Los fondos destinados a impedir la entrada de ilegales por la frontera con México se han incrementado drásticamente.

La posición del mandatario es ambivalente, para decir lo menos. En entrevistas que acordó el miércoles pasado dijo que no puede detener las deportaciones hasta que no se reforme el régimen aplicado a los inmigrantes ilegales: “Obviamente habrá personas que atrapará el sistema y eso es desgarrador”, dijo al periodista de Telemundo Díaz Balart (www.huffingtonpost.com, 13-3-13). Pero agregó: “No me disculpo por aplicar la ley ni por el trabajo que hemos hecho para reforzar la seguridad en la frontera”. En su primer período de gobierno, deportó a más inmigrantes que cualquier otro presidente en la historia de EE.UU. (www.salon.com, 8-1-13).

¿Es Manning un héroe o un traidor?

Es notorio que el soldado Bradley Manning, el abastecedor de Wikileaks de la mayoría de los 250.000 cables reservados o secretos del Departamento de Estado que Assange dio a conocer, aceptó en la primera audiencia del tribunal militar que lo juzga la responsabilidad en diez de los 22 cargos que se le imputan. Aunque son menores, ya le acarrean en conjunto una sentencia de hasta veinte años de prisión. Entre los que se declaró inocente figura el más grave: el de ayudar al enemigo (www.salon.com, 1-3-13). Se pena con prisión perpetua.

Manning explicó en su testimonio que lo había hecho para revelar “el coste de la guerra” en Irak, donde fue analista de Inteligencia, y “abrir un debate sobre la política exterior” de EE.UU.. Declaró que había ofrecido la información a The New York Times, a The Wa-shington Post y a Politico sin solicitar remuneración económica alguna y que, no habiendo obtenido respuesta de esos medios, se la entregó a Wikileaks como último recurso. Naturalmente, esas publicaciones negaron ese hecho, aunque posteriormente aceptaron publicar cables seleccionados vía Wikileaks.

¿Fue sincera la decisión de Manning? Antes había dicho confidencialmente lo mismo a un amigo sobre su desilusión cuando descubrió que los ocupantes detenían “no a insurgentes sino a opositores del gobierno de Maliki. Denunció el hecho ante sus superiores y lo ignoraron. Revisó los documentos que asentaban actos de alta criminalidad y violencia y no pudo ya en conciencia contribuir a su ocultamiento. Fue, en realidad, un acto de conciencia, de buena conciencia y heroísmo”, declaró el columnista Glenn Greenwald, quien cubrió exhaustivamente el caso para el diario británico The Guardian (www.democracynow.org, 5-3-13).

Manning fue encarcelado en mayo del 2010 en condiciones tan duras que el relator especial sobre tortura de las Naciones Unidas Juan Méndez, al cabo de una investigación de 14 meses, concluyó que había sido sometido a tratos crueles, inhumanos y degradantes prohibidos por la Convención de la ONU sobre el tema (www.guardian.co.uk, 12-3-12). Méndez dirigió una carta al gobierno de EE.UU. en la que señaló que el largo período de aislamiento aplicado a Manning entrañaba, a su juicio, una coerción “presuntamente destinada a persuadirlo de que involucrara a otros” (//rogerhollander.word press.com, 12-3-12). Es decir, a Assange.

No fue el único intento: un agente del gobierno visitó a Manning varias veces pretendiendo ser periodista y sacerdote para asegurarle el secreto de lo que conversaran. Según el agente, el prisionero le explicaba que había infiltrado la información porque deseaba que el mundo supiera lo que él había sabido: “Quiero que la gente vea la verdad… sea quien sea… porque sin información, el público no puede tomar decisiones con conocimiento de causa”. Cuando le preguntó a Manning por qué no había vendido los documentos a un gobierno extranjero, éste respondió que la información debía hacerse pública para provocar “una discusión mundial, debates y reformas” (www.guardian.co.uk, 2-3-13). No entregó la información a Al Qaida, no quiso hacerse rico, quería otra cosa, aun conociendo que podía terminar en la cárcel de por vida.

Es curioso. Cuando estalló la cuestión de Wikileaks, los funcionarios estadounidenses afirmaban que la filtración podía poner en peligro vidas humanas. En cambio, Robert Gates, entonces jefe del Pentágono, no le dio la importancia que los fiscales hoy le atribuyen para condenar a Manning. Consideró que las reacciones eran excesivas. “El hecho es –dijo– que los gobiernos tratan con EE.UU. por su propio interés, no porque les gustemos, no porque confíen en nosotros y no porque supongan que podemos guardar secretos. Muchos gobiernos, algunos gobiernos, tratan con nosotros porque nos temen, algunos porque nos respetan y la mayoría porque nos necesita. Como ya se ha dicho, somos todavía esencialmente la nación indispensable. ¿Es embarazoso (lo de Wikileaks)? Sí. ¿Es desa-gradable? Sí. ¿Consecuencias para la política exterior de EE.UU.? A mi juicio, definitivamente modestas” (//thecaucus.blog.nytimes.com, 30-11-10).

Los cargos contra Manning también parecen excesivos. Ni los periodistas Carl Bernstein y Bob Woodward, que destaparon en The Washington Post las trapisondas de Richard Nixon en el llamado caso Watergate causando su renuncia como presidente de EE.UU., ni Daniel Ellsberg, que filtró The New York Times y otros periódicos los “Papeles del Pentágono” sobre la guerra en Vietnam, fueron procesados. Y se trató de historias de innegable magnitud.

Se conoce que Osama bin Laden estaba muy interesado en libros de Bob Woodward como Las guerras secretas de la CIA 1981-1987 (Sudamericana, Buenos Aires, 1988) o Bush en guerra (Península, Barcelona, 2003) que traen mucha información de nivel mucho más delicado y secreto que todo lo filtrado por Manning. Woodward y los altos funcionarios de la Casa Blanca que le proporcionaban esa información nunca fueron acusados de ayudar al enemigo. Tal vez se distrajeron.