A ver cómo es.
Estaba quieta la inquietud por una vez.
La desazón en sazón y
¡cómo se parecía el mundo a Gerarda
envuelta en sensaciones de encaje!
Las palabras chocan contra la tarde
/y no la descomponen.
La furia no me deja solo conmigo.
Habrá que recortar la sombra militar.
¡Camaradas especialistas en esperar cansancios:
apaguen el amor dudoso
que baja humilde y despacito!
Hasta el revés del cosmos morirá!


One Response
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Por compartir cierto sentimiento…
(a los de mi generación)
LA MANO
QUE MECIÓ NUESTRA CUNA
Sobre arenas movedizas del absurdo
me reconozco entera.
Y esa ola que cumple puntillosa con su rito
moja los pies empapa el hueso
con la culpa salobre que mastica
su ingrávida porción de juventud.
Se cuela distraída al raspar la memoria
ahoga nos sumerge de vez
en vez enrarece el aire
busca el hueco del árbol
donde asir su destino.
Siempre está allí con sus ojos de agua
atravesando huellas.
Génesis del tifón.
Algo de mí se queda en esa cuna
que se mece retorna
sin saber cuándo descubrió el mar
ni cómo fue arrastrada hacia la orilla
pero moja los pies empapa el hueso.
¿Dónde está ese horizonte
que nos marcó en círculo?
navegantes eternos de las sombras
que aún buscan su luz en un cajón.
© Silsh
(Silvia Spinazzola)
-Argentina- http://www.silsh.com.ar
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