Un poema de Caballero Bonald
abr 22
Mi propia profecía es mi memoria Vuelvo a la habitación donde estoy solo cada noche, almacén de los días caídos ya en su espejo naufragable. Allí, entre testimonios maniatados, yace inmóvil mi vida: sus papeles de tornadizo sueño. La madera, el temblor de la lámpara, el cristal visionario, los frágiles oficios de los muebles, guardan bajo sus apariencias el...
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