La muerte

La muerte

Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.

Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.

Aquí pasa, señores,
que me juego la muerte.

“Se ha instalado todo un sistema para recortarnos el espíritu”

“Se ha instalado todo un sistema para recortarnos el espíritu”

BERNARDO MARÍN México / El País 28/4/13

Juan Gelman (Buenos Aires, 1930) la poesía se la inoculó la música de unos versos que no entendía, los de Pushkin, que recitaba en ruso su hermano mayor. Con nueve años, compuso sus primeros poemas para seducir a Ana, una chica de su barrio, un amor imposible porque ella tenía 11. Fracasó en la conquista, pero siguió escribiendo y 15 años después se dio cuenta de que quería ser poeta. Su madre, emigrante ucrania, recibió el anuncio con la inquietud de quien desea la prosperidad para sus hijos. “Nunca vas a ganar dinero con eso”, le dijo. Pero a la vez sonrió porque, junto a la noticia, su hijo traía en la mano su primer libro impreso.

La profecía de su madre se cumplió a medias. “Los derechos de autor no dan para vivir pero la dotación de algunos premios me ha ayudado”, cuenta el poeta argentino desde el apacible salón de su casa en la capital mexicana. Gelman ha ganado entre otros el Juan Rulfo, el Neruda, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y el Cervantes. Escribe una columna semanal en el diario argentino Página 12. Lee, pasea, ve los noticieros y sigue en la distancia al Atlanta, el equipo de su barrio, gran rival del Chacarita, que aspira a subir a la Primera División, y que cuenta con su «estímulo permanente».

La vida del poeta quedó marcada por la desaparición de su hijo y de su nuera embarazada durante la dictadura militar, por la búsqueda de su nieta robada al nacer, y por el rencuentro con ella 23 años después. Gelman ha dicho muchas veces que el dolor de perder a un hijo no acaba nunca. Pero no escribe desde el odio, “que nos hace daño”, sino desde la pérdida. Y esa pérdida está también en el génesis de su último libro, Hoy, que será publicado próximamente tras reposar en el horno unos meses.

Gelman se muestra cálido con el fotógrafo y el periodista. Toma café, pero les ofrece un tequila aunque son las once de la mañana. Habla muy bajito, como si no diera importancia a lo que dice. Y apostilla con sorna algunos de sus comentarios. ¿Se puede escribir poesía sin tener sentido del humor? No lo sabe, pero todos los poetas que conoce, lo tienen.

Pregunta. ¿Y por qué ha titulado Hoy su nuevo libro?

Respuesta. Pensé que usted me lo diría… (sonríe). No, simplemente me pareció que ese era el tema. Son 290 o 300 textos breves, muy condensados, para no molestar al lector. En prosa poética, o poesía en prosa, como prefiera. Lo del reposo… sirve para librarse de la calentura en el momento de escribir. Pero apenas los cambio. Cuando el poema se escribió, se murió. Con los arreglitos, y hablo de mi caso, me siento traicionando el mejor momento de la creación, que es de la escritura. Aunque uno escriba disparates.

P. ¿Y desde qué sentimiento lo escribió?

R. Mire, le voy a contar algo que está en el origen del libro. Entre los culpables del asesinato de mi hijo había un general que fue condenado a prisión perpetua. Cuando dictaron la sentencia algunos jóvenes que ni siquiera habían vivido la dictadura saltaban de alegría. Pero yo no sentí nada. Ni odio, ni alegría ni nada. Y me pregunté por qué y eso me llevó a escribir, para explicarme qué había pasado, aunque, como todos los libros, empezó de una manera y siguió por otra. Quité los textos iniciales, porque eran testimoniales y eso es periodismo. Pero surgió el tono poético necesario para escribir un resumen de lo que sé, o creo que sé, de los 35 años que pasaron desde la muerte de mi hijo.

P. A usted no le gusta el término “poesía comprometida”, aunque es una persona que en su vida se ha comprometido políticamente. ¿Se puede separar al autor de su ideología política?

R. El lugar que la ideología ocupa en la subjetividad de un escritor me parece pequeño, según los casos, claro. Y la relación entre la escritura y el pensamiento político tienen canales muy oscuros. Ezra Pound hizo propaganda para Mussolini pero también compuso un poema sobre la usura que ningún marxista-leninista-maoísta-fidelista hará jamás. Balzac era monárquico, pero los personajes más simpáticos de sus novelas eran republicanos. ¿Alguien conoce la ideología de Shakespeare? ¿Se sabe si era comunista o fascista?

P. Y eso explica que usted pueda admirar por ejemplo la obra de Borges, que fue cuando menos tolerante con la dictadura militar que tanto daño le hizo…

R. A mí la obra de Borges me parece extraordinaria, aunque no me gusta tanto su poesía como su prosa. De chico yo le defendía de mis compañeros comunistas que lo acusaban de “amigo de los terratenientes” y cosas así. La política no le interesaba, no estaba en eso. Se dejó condecorar por Pinochet, dijo que con Franco todo era mejor… Pero hay una cosa que apenas se sabe. A principios de los 80 firmó una solicitud de las Madres de Plaza de Mayo pidiendo la aparición con vida de los desaparecidos. Y cuando al final de su vida le preguntaron en la BBC por su apoyo a la dictadura, se le empozaron sus ojos ciegos y explicó que no había estado muy informado y que había vivido rodeado de cierto ambiente. “Ignorancia, como decía Samuel Johnson”, dijo. No hay nada que digerir de las ideas de Borges. Solo hay que comprender.

P. Decía precisamente Borges de uno de sus personajes: “Le tocaron, como a todos los hombres, malos tiempos que vivir”. Usted ha sufrido guerras, dictaduras, exilios, grandes tragedias en su propia familia… pero considera que los tiempos actuales son particularmente terribles…

R. Sí, este momento me atemoriza mucho. No solo por la crisis económica, sino la crisis espiritual, y no me refiero a la religión. Pareciera que se ha instalado todo un sistema para recortarnos el espíritu, para convertirnos en tierra fértil de autoritarismos. Y hay una especie de acostumbramiento, que es lo peor que le puede pasar al ser humano: al terrorismo, al genocidio por hambre, a la falta de educación para todo el mundo.

P. ¿Y cómo ve la situación en su país, Argentina?

R. Yo apoyo al Gobierno actual, es el mejor en varias décadas. No quiere hacer la revolución socialista, sino volver al capitalismo clásico, basado en la producción y no en la especulación. Pero hay muchos intereses en contra, como los dueños de la tierra. No hay que minimizar las protestas de la oposición, pero lo curioso es que esa reacción no propone nada. Y sería muy bueno que propusiera algo, para cambiar lo que está mal hecho.

P. Han elegido Papa a un compatriota suyo. En un artículo periodístico publicado recientemente usted mostró sus reservas sobre el cardenal Bergoglio.

R. Sí, tengo mis dudas. Y cuento una experiencia personal: hablé con él cuando buscaba a mi hijo y me dijo que no podía hacer nada. Pero ante la justicia declaró otra cosa, que había hecho gestiones sin éxito. No me consta si las hizo o no. Pero dejó a la intemperie a varios jesuitas cuando era provincial.

P. Pero desde su puesto ¿Podría este Papa cambiar algo de este mundo actual que usted ve tan terrible?

R. Podría cambiar algo, sí. Wojtyla cambió las cosas en Polonia. Pero hay muchos problemas en el Vaticano mismo, intereses muy poderosos y no precisamente creyentes, salvo en el dinero. Por eso me parece muy difícil que arregle nada, aunque ponga la mejor voluntad.

P. Y movimientos como el de los indignados en España o el Yosoy132 mexicano… ¿Pueden ellos modificar las cosas?

R. Me parece bien que la juventud se mueva. Pero por poca experiencia que tenga el observador se veía que eso se iba a desvanecer. Por falta de experiencia política, de objetivos claros. Es difícil luchar desde el llano. Antes la política dirigía a la Economía pero ahora es al revés. Me reía para mis adentros viendo a los jefes de Gobierno de Europa reunidos con la directora del FMI, el del Banco Mundial y el del BCE. Estos dictando políticas y los otros, aceptando.

P. Entonces ¿No tiene esperanzas?

R. No. Por ahora no. Tengo la confianza lastimada. Algo cambiará pero yo ya no lo voy a ver.

P. ¿Aunque viva cien años?

R. No creo que llegue a los cien años. Y eso que soy un pretencioso, cuando alguien me da la mano para bajarme de la camioneta le digo que no estoy tan viejo. No desdeño la vida, quiero ver casarse a mis nietos, ver si me dan algún bisnieto… Pero también creo que Dios, si existe, debe estar aburridísimo de su eternidad.

¿Delantales? Ya no: chalecos antibalas

¿Delantales? Ya no: chalecos antibalas

La sucesión de hechos que provocaron la muerte por armas de fuego de decenas de niños estadounidenses ha dado origen a una nueva industria: la fabricación de chalecos antibalas para escolares. Una compañía de Denver, Colorado, la Elite Sterling Security, ha vendido 300 en los dos últimos meses y ya acumula dos mil pedidos de familias residentes en distintos puntos del país (www.guar dian.co.uk, 26/4/13). La empresa está negociando con más de una docena de escuelas del Estado la venta de versiones reducidas de tales defensas al uso militar que los niños colgarían en el aula y se pondrían en caso de peligro.

Los padres tienen bien presente la masacre de Newtown del 14 de diciembre del año pasado: Adam Lanza, con un rifle Bushmaster 223, disparó 154 balas contra un grupo de escolares segando la vida de veinte de ellos y la de seis adultos y una última bala con una pistola Glock de 10 mm para suicidarse: 155 proyectiles en sólo cinco minutos (www.sa lon.com, 28/3/13). Barry Tull, director de la escuela preparatoria de Worcester, ubicada en el Maryland rural, ha desplegado 80 escudos antibalas en las aulas “disfrazados” de pizarras blancas. El proyecto de enmienda que restringe la venta de armas a civiles presentado al Congreso por Obama –con medidas, entre otras, como la prohibición de comerciar armas de asalto– fracasó en el Capitolio y las familias y los enseñantes toman precauciones.

La empresa que proporcionó el equipo de la escuela de Worcester es la Hardwire, “que ha vendido ‘pizarras blancas’ similares a establecimientos escolares de North Dakota, Pennsylvania y California”, agrega The Guardian. El chaleco antibalas escolar pesa unos cuatro kilos, cuesta convencer a los niños de que lo porten, pero cuando lo llevan en la espalda, los más pequeños tienen el cuerpo prácticamente cubierto. La Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) arguye que es mejor el sistema de guardias armados. Este poderoso lobby ha hecho lo suyo para bloquear el proyecto en el Congreso. Desde hace tiempo.

Una investigación conjunta del diario The Guardian y la Sunlight Foundation llegó a esta conclusión: 43 de los 45 senadores que torpedearon las medidas de control de armamentos recibieron “donaciones” de la NRA (www.guardian.co.uk, 19/4/13). Por otra parte, la NRA viene aportando desde 1990 más de 800.000 dólares a las campañas electorales de 40 senadores que votaron contra la enmienda (//sunlight foundation.com, 18/12/12).

La documentación analizada por la Sunlight muestra que lo sucedido en Newtown provocó una recaudación record de aportes voluntarios a la NRA: 2,7 millones de dólares en efectivo sólo en enero y febrero de este año. Hay gente a la que le gusta disparar.

Otros dos grupos, Propietarios de Armas de EE.UU. y la Asociación Nacional por el Derecho a las Armas, tal vez incluso más extremistas que la NRA en la materia, también procuran: el senador Ted Cruz, uno de los republicanos más duros contra la enmienda, ha recibido 9000 y 5000 dólares respectivamente de cada uno de esos clanes. Algunos sobornos llegan por vías menos directas. El senador Jeff Flake, que se opuso al control de armas en el último minuto, recibió en el 2012 cinco mil dólares del Proyecto Madison, una congregación de derecha muy activa que en su programa considera prioritario el derecho a poseer pistolas y ametralladoras de todo calibre y nivel.

The Guardian señala que, aunque las sumas “donadas” son relativamente pequeñas, indican el grado de importancia que cada grupo atribuye a los diferentes medios de contrarrestar cualquier intento de coartar la posesión de armas. La NRA invirtió más de 8,5 millones de dólares durante la reciente campaña electoral en propaganda por televisión y llamados telefónicos. El análisis de la Sunlight Foundation establece que, después de la matanza de Newtown, la NRA promovió una campaña contra el control de la venta de armas al menos por cinco empresas de televisión.

El presiente Obama reaccionó airadamente contra los senadores que rechazaron la propuesta de enmienda y los acusó de ceder al cabildeo de los grupos proarmas y de obturar la mejor posibilidad en una década de controlar su venta. Incluso algunos republicanos moderados y cuatro demócratas bloquearon un acuerdo bipartidista por el cual se hubiera ampliado la investigación de antecedentes de los compradores por Internet y en las exposiciones del ramo.

Patricia Maisch, sobreviviente de la masacre de Tucson que segó la vida de seis personas en enero del 2011, estaba en la galería del Senado acompañando a los familiares de las víctimas de Newtown. Recibió el rechazo del proyecto con el grito de “¡Vergüenza para ustedes!” y la policía la sacó del Capitolio (www.huffington post.com, 17/4/13). Una mayoría de la opinión pública estadounidense está a favor del control de armas, pero el pueblo es una cosa y los representantes que elige, otra.

que se amo lo que se amo / Matías Olivera

que se amo lo que se amo / Matías Olivera

que se amo lo que se amo
(o poema para ser leído como juan gelman)

que le importa al fondo monetario internacional
si nos brillan los ojos
cuando reímos
si nuestras lagrimas
son dulces o saladas

que le importa al banco mundial
si somos sensibles
susceptibles
si nos gusta
el helado de dulce de leche con nuez

que le importa a los grandes inversores internacionales
si tenemos sed
hambre
un sueño inoportuno
un insomnio floreado

que le puede interesar a wall street
si hoy tuvimos una caricia
amorosa
si estamos enamorados
si el invierno esta tan frío
si ahora todo esta tan caro

en que le perjudicaría al dueño del mundo
que se yo
al que sea
no se como se llama
que abrasemos a los hijos
que tengamos un presente
un pasado
que la vida nos conmueva
que
se
amo
lo
que
se
amo

Detrás de la Fórmula 1 en Bahrein

Detrás de la Fórmula 1 en Bahrein

El 21 de abril tuvo lugar la carrera de Fórmula 1 en el Circuito Internacional de Bahrein (BIC, por sus siglas en inglés), construido en pleno desierto. Sebastian Vettel se impuso a Kimi Raikkonen por 9,11 segundos y hubo entusiasmo por el emocionante espectáculo. Otros ni pudieron verlo por televisión. Siguen presos muchos de quienes en febrero del 2011 encabezaron una manifestación en demanda de autodeterminación, defensa de los derechos humanos y respeto a su dignidad. Fue violentamente reprimida (www.bahrainrights.org, 14-2-13). A algunos de ellos se les ha negado durante semanas la posibilidad de que los visitaran su familia y sus abogados.

Un informe de Centro de Derechos Humanos de Bahrein (BCHR, por sus siglas en inglés) señala que la represión ha continuado desde entonces: el número de prisioneros políticos asciende a varios centenares, persiste la tortura y los hospitales siguen militarizados (www.bahrainrights.org, 8-4-13). La impunidad es regla dominante bajo el régimen bareiní, que ha instalado en la práctica un sistema de apartheid en el que los pobladores originarios, chiítas en su mayoría, son ciudadanos de segunda.

El lector tal vez se pregunte qué relación podría existir entre las carreras de Fórmula 1 y los hechos mencionados. Existe y no es de poca monta: los arrestos recrudecen. La semana anterior a la carrera, la policía detuvo a 60 personas de las zonas residenciales alrededor del BIC tras allanar sus viviendas previamente gaseadas. “Las fuerzas de seguridad atacaron a cuatro colegios secundarios, lanzaron bombas de gas lacrimógeno y detuvieron a varios. No obstante la presencia de las cámaras de televisión, uno de los estudiantes fue severamente golpeado” (www.independent.co.uk, 21-4-13).

El BIC fue erigido para atraer extranjeros, conseguir una derrama de 500 millones de dólares y conferirle al régimen una máscara de liberalidad tranquilizadora: todo está bien, todos trabajan como siempre, el país progresa, hay carreras de automóviles de Fórmula 1 cada año. Pero el rostro que esta máscara oculta es siniestro, está marcado por la constante violación de los derechos humanos y no hay Fórmula 1 que lo pueda lavar.

No sólo se tortura a los opositores políticos en locales de las fuerzas de seguridad: desde hace más de un año funcionan también centros clandestinos de detención. Se trata de atajar las protestas durante el período de la carrera y el Gran Premio pueda otorgarse sin inconvenientes reveladores (www.bahrainrights.org, 16-3-12). Un equipo de la ITN, importante empresa informativa británica, fue expulsado antes de la carrera por filmar manifestaciones callejeras. El periodista Justin Gengler indicó en Foreign Office: “La carrera, que se realiza no lejos del Palacio Shakir, fue sobre todo concebida para diversión de la élite de la sociedad y muestra con claridad las prioridades sociales y económicas fuera de lugar de la familia gobernante”.

Y para tapar lo otro. Cuando la carrera del 2012, Salah Abbas Habib, padre de cuatro hijos y hombre muy respetado de la oposición, fue detenido por la policía, golpeado y baleado. Su cuerpo se encontró al día siguiente (//bahrainrights.hopto.org, 21-4-12). Ese mismo año fue arrestado un grupo de menores. Algunos fueron arrojados a la calle desde el techo de la casa donde se encontraban. El 18 de abril de 2011, las fuerzas de seguridad arrestaron a cuatro niños. Uno de ellos era Mahdi Salah Al-Khawaja, de 13 años: a punta de pistola lo obligaron a presenciar la golpiza propinada a su padre, cómo lo arrojaban desde el techo de la casa y cómo violaban a su madre. Es de imaginar el trauma que lo afecta.

Algo preocupa a EE.UU. y Gran Bretaña la inestabilidad política en Bahrein, pero nada hacen para que las persecuciones cesen. Londres, en cambio, vende armas al régimen, pese a que la agencia Standard & Poor’s emitió a comienzos del año pasado un documento sin vueltas sobre la economía de Bahrein: señala que “la dinámica del conflicto político interno no ha cambiado, con una polarización afianzada que indica tensiones prolongadas” (www.guardian.co.uk, 30-1-12). La situación no se modificó en el 2012 ni en lo que va del 2013.

Bernie Ecclestone, el magnate británico cuyas empresas gestionan y administran las carreras de Fórmula 1, no complació demasiado a sus anfitriones bareiníes: calificó al gobierno de “realmente estúpido” por seguir con la competencia porque su rechazo se ha convertido en plataforma de los grupos de oposición (//middleeastvoices.voanews.com, 24-4-13). Al parecer ignora con qué métodos el régimen se ocupa de ellos.